lunes, 2 de noviembre de 2009

La nueva(?) historia que “engrandece” al Uruguay



Una de las escondidas causas que me llevaron a renunciar de la sección de economía de Observa fue la tortura que me significaba tener que escuchar todas las mañanas esta publicidad por una radio am.

Al publicitario que la creó se ve que le dijeron que tenía que tratar de buscar asociar la marca con algo uruguayo, porque parece que estaba instalado en el imaginario colectivo de la gente que Shneck no era una industria nacional, y ahí fue que todo se derivó en esta verdadera vergüenza nacional, que merecería ser desterrada de todas las emisoras de radio y televisión locales, sólo por haber cometido el mayor abuso de lugares comunes en la historia de la publicidad uruguaya.

Como es de esperarse de cualquier aviso berreta de esta calaña, se apela a los típicos recursos desgastados y mentirosos de lo que significa ser uruguayo. El fútbol, la murga, el barrio, el mate, el bar, los viejos jugando al truco y todas esas porquerías que los nacidos después de 1980 queremos erradicar del imaginario colectivo nacional. Como si no bastara para hacernos entender este absurdo cliché, la publicidad termina ilustrando a una especie de Wason murguista, que aparece como el principal responsable de la parte vocal del aviso.

Este tipo de recursos que apelan a la identidad del Uruguay ya había sido utilizado innumerables veces por Canarias y El País, pero nunca antes se me había ocurrido que una empresa procesadora de fiambres podía también apelar al mismo mecanismo para vender algunas fetas más de jamón.

El aviso parece tratar de comunicar que las historias de las personas que viven en nuestro país son humildes, pero a la vez honradas y grandiosas. Visto desde los ojos de un extranjero, se puede concluir que los uruguayos no sólo tenemos un pésimo gusto musical, sino que nuestras vidas son un verdadero embole.

El hecho de que nuestro pueblo se engrandezca por unos viejos borrachos que matan sus días jugando al truco, por una selección de fútbol mediocre, unos verduleros que levantan fruta en el mercado modelo por 30 pesos la hora y un murguista con cara de violador, no parece motivo ninguno para sentirse orgulloso de pertenecer a ningún país.

Un análisis pormenorizado de la letra puede sernos útil:

Hay un país distinto a los demás (no jodas, pensé que eran todos iguales)

un pueblo con mar (muchos pueblos del país no tienen mar)

descubre un nuevo día (?, se ve que había que rellenar con algo)

Veo a la gente en las tribunas del estadio en esa esquina de mi barrio, en la rambla, en el campo y en su pago natal (y en el subte Magallanes también veo gente, por dios, ¿qué aporta esta frase?)

Van construyendo las leyendas del lugar (con este criterio, cuando tengo diarrea en el baño del Intramuros, también construyo la leyenda del lugar)

Son almas que forjadoras del país (¿quién te enseñó a redactar?)

cosechan hoy, una vez más (sí, como todos los días)

historias que son tan simples de contar (re simples, como la que desencadenó el golpe de Estado del 73 o la que hizo que algunos políticos crearan la ley de caducidad)

La identidad, que sus hijos van (¿los hijos de quién?, ¿qué identidad?)

Sembrando hoy, la nueva historia que engrandece nuestro Uruguay
(si eso es lo que engrandece a un país, todos los países se engrandecen, entonces la grandeza de Uruguay no tiene nada de especial)



Y lo peor de todo es que si uno ve los posts adjuntos al video que está en youtube se va a encontrar con varios pelotudos que dicen estar orgullosos de ser uruguayos al escuchar esta canción. Incluso uno se tomó la dedicación de HACER LA TABLATURA DE ACORDES DEL TEMA. La única persona con algo de espíritu crítico opina que “esto es más de lo mismo”, y dice que si a alguien le enorgullece este aviso es “un pelotudo”. Es lamentable que estos comentarios tan certeros hayan sido mal calificados por las demás personas.

Hay que darse cuenta de una vez por todas que la cultura nacional no es el mate, la murga, el partido de Uruguay, los viejos jugando al truco y los verduleros. Es muchísimo más que eso. Es Javier Abreu comiéndose una hamburguesa de su propia mierda en medio de una performance, es una pareja de lesbianas apretando en la barra de un boliche de electrónica, es un cuidacoches que hace malabares en la esquina de Canelones y Boulevard Artigas, es un par de quinceañeros que se fuman un porrito en la tribuna Ámsterdam del Estadio. Es esta misma columna.

19 comentarios:

Betty dijo...

a la flauta!!!!
..........a mi esa propaganda......me gusta......cuac!!

Kitty Wu dijo...

Yo a Canarias se la banco, pero como tu dijiste, por vender unas fetas mas de jamon, haceme un jingle tipo chicle...no eso.

estalinista autoritario decimonónico dijo...

Sin duda, bajo un régimen despótico ilustre, los engendros capaces de concebir tal aberración mediática serían ejecutados en una plaza pública.

Lörd dijo...

Si no me equivoco, esta basura, gano un premio, y si, acá el tributo a lo mediocre siempre se premia.

Si la propaganda era mostrando a un tipo exitoso, contento, comprando jamón ahumado, a todo el pueblerio que esta conforme con su propia miseria bajo el slogan de "almenos tengo un suledito" no les hubiera gustado. Buen post!

Joaquín dijo...

Seee, esto de apelar a la uruguayés pedorra es genial para cosechar premios y piantarle algún lagrimón de pasada al chocheante viejerío (no necesariamente entrado en años) infernal que puebla nuestras aceras.
A veces creo que tantos años de crisis nos llevó a un modus operandi por el cual siempre terminamos comprando lo más barato.

No como Shneck claro, que no solo vende unos salames de primera, si no que de yapa te realza el patriotismo chorizo.

Saludos

PD: Las pinturas son de principio del siglo XX.

Eugee♥ dijo...

Odio ese tipo de reclames, me parecen ridiculos, aburridos, exagerados. El del mate? Uno que dura MUCHO. Ag. Un asco.

Igualmente me gusta muchisimo ser Uruguaya, pero no por ESAS cosas XD.

Mariana Sanchez dijo...

pues yo pensaba que sus vidas eran un embole. entonces me equivoqué.

:))

hablando como publicitaria: tipico aviso de creativo perezoso y cuentas que hace de todo para agradar el cliente.

nata dijo...

la cancion se te pega la muy hija de puta y andas asi, cantandola. y sentis que con cada melodia que sale de tu boca, se te apaga el mundo un poquito mas.

triste, si

pero a que tiene re lindos planos.
te metieron avioneta..
te metieron pluma...
te metieron buenas locaciones

una pieza prolija
prolijito alejandro dubé

Eufrasio dijo...

Si, es una cagada la publicidad esa.
No conocía este blog, parece estar interesante, voy a seguir vichando.
Saludos.

El poeta invisible dijo...

Muy bueno tu análisis, hermano. Sobre todo me gusta mucho el último parrafo, casi un manifiesto para construir un nuevo concepto de identidad uruguaya.

Anónimo dijo...

jajajajaajaj

Isabel Estercita Lew dijo...

está bastante bien este blog, me gusta tu estilo lapidario, aunque yo de tele nada ni la de mi país.
Me divertí un rato paseando por aquí :)

Estercita

Anónimo dijo...

No se quien escribió esa bazofia de crítica, pero me suena .... como el mismo que lo escribió, repito : más de lo mismo.
Más de lo mismo con uruguayos que les rechina ser uruguayos, pero que cuando se toman una caen en peores lugares comunes.
Típico comentario para un adolescente resentido, puteando contra lo que le gusta a mamá y papá, y al abuelo, y al tío, y al profe ese que me tiene idea. Pero viniendo de un adulto, al menos podría decirse que carece de absoluta sensibilidad.
La identidad de un pueblo es una construcción colectiva, signada fundamentalmente por la emotividad. Todo ser humano busca formar su propia identidad, en la cual los valores, la educación familiar, y los factores identificatorios exógenos, la van construyendo.
Claro, eso tiene mucho de peligroso. Cuando hay carencia de valores, o se generan antivalores, cuando la educación familiar es escasa o nula, o precaria o hasta negativa, pesan muchísimo los factores exógenos. Si por ejemplo, en esos factores hay un interés de mercado (por ejemplo) de la música y estética plancha, tenemos el declive grosero que se aprecia en la identidad de muchísimos jóvenes uruguayos (y algunos vetes) asumiendo una actitud ordinaria y acultural que nada tiene que ver con "uruguayez".
Reitero, la identidad de un país es una construcción colectiva, y como tal, es ABSOLUTAMENTE válido las adopción de íconos como parte de esa identidad. El candombe, la murga, el estadio, la barra en la esquina, el boliche con su bolichero, la rambla, los laburantes del mercado modelo, o del puerto, o de la constru. Claro, también son referencias muy capitalinas (ahí si hago una crítica) apenas matizadas por una pasadita por el campo, pero de arribita nomás. Se nota que el centralismo montevideano pesa, o Schnek vende más en la capital que en el interior.
Ahora, al escritor de la crítica que me motivó a responder .... querido, ese postmodernismo a ultranza de "todo lo anterior es una mierda", "todos los lugares comunes son una bosta", "uruguayez pedorra", no hacen más que ocultar que te molesta profundamente ser uruguayo, querés escapar de cualquier manera de sentirte identificado con la masa .... apostando a una nueva identidad, pero sin hacer una sola propuesta al respecto.
Sabés que ???? Yo escuchaba bastante seguido En Perspectiva, en la 810. Me hacés acordar a Connie Hugues. Deleznable.
Suerte en pila, pibe. Pero la identidad, viste, "es lo que hay".
El flaco Alvaro

Santiago dijo...

Álvaro: la identidad puede ser construida colectivamente o también puede ser impuesta. El aviso como tal funciona, pero a mí me rechina, y simplemente aquí expongo los motivos , que reproducen una manera de pensar que no comparto ni tengo interés en que se sigan reproduciendo. A pesar de tus comentarios, creo que la crítica de la letra habla por sí sola. Lo de los comentarios de resentido y otro tipo de descalificaciones a mí como autor del artículo, no sólo carecen de argumento sino que también están fuera de lugar.

el_ventilador dijo...

Flaco Álvaro;

Sonás muy parecido a una especie de cocardo chupamate con ínfulas de grandeza, con preeminente necesidad de exhibir su dominio sobre el concepto de identidad colectiva y la construcción del imaginario social.

Si tuvieras un atisbo de consciencia de vos mismo, escribirías algun ensayo o artículito, así exorcisás toda la pavada retórica que desparramaste con tu comentario.

Irrespetuosamente.
E.

julio moreira dijo...

Muy interesante, me parece que todos aqui tienen una parte de razon, me gustaria opinar pero tengo que digerir esta catarata de diversificadas opiniones (bue, en realidad no tan diversificada que digamos), de cualquier manera a mis 51 me cuesta poner la neurona en movimiento, me gustaron mucho todos los comentarios. Saludos a todos los uruguayos que tiene voz y opinan...

Anónimo dijo...

la verdad el que escribio esto es el tipico culo roto que no se cree uruguayo, andate del pais si no te gusta payaso

Norchi Albo dijo...

Hay dos clases de personas: las que hacen algo...y las que opinan sobre las que hacen algo. Pedorro o excelso, este aviso es algo. ¿Qué podés hacer vos por mejorarlo, además de esa actitud principista de señalar con el dedito qué pelotudos somos los que nos gusta el aviso? ¿Dónde leí o vi algo tuyo que fuese todo lo inteligente que reclamás para este aviso? Avisame en qué vereda están los inteligentes como vos, porque no quiero confundirme. Y me cago en los salamines, hablo de otra cosa.

diego carnales dijo...

Creo q estas re al pedo .... para criticar hay q hacerlo con autoridad ! Q hiciste vos mejor q la cancion a la q estas criticando ....... es mas.no creo q sepas ni tocar el triangulo.... y yo rescato q es flor de cantante y la hicieron bien x q todo uruguayo la canto ., de ahí a q compren x una canción va en el consumismo.

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